La directora del Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura de la UCV, María Isabel Peña, apuesta porque Caracas sea una ciudad mixta, lo que implica densificar los espacios en lugar de construir en la periferia, además de combinar estacionamientos, comercios y viviendas.
Desde la dirección del Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central, María Isabel Peña cree que lo mejor que le puede pasar a Caracas es convertirse en una ciudad mixta. Esto implica trabajar en un sistema compacto que logre densificar los terrenos donde aún se pueden construir viviendas, en lugar de levantar asentamientos urbanos en la periferia. "Es muy peligroso pensar en ciudades nuevas y aisladas, como la Ciudad de Los Indios, porque lo que estás logrando es armas guetos. No es deseable que los extremos se destinen a las clases marginales". Un uso mixto del espacio urbano también significa combinar en los proyectos habitacionales estacionamientos, comercios y viviendas. "En la medida que esto ocurre se revitalizan zonas que antes tenían poca vida, aumenta la seguridad porque hay más ojos supervisando los espacios y la ciudad se hace más grata".
- ¿Cuál es la visión de ciudad que tenemos hoy?
- Antes de los años 80 Caracas tuvo la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano (OMPU) que, mal que bien, tenía todo un planteamiento de ciudad. Había una visión de una ciudad completa. En los diez últimos años antes de que llegaran los alcaldes de oposición la ciudad se sintió segregada. Libertador por un lado, Chacao como una cosa consolidada y con mucha fuerza y los demás fragmentados. En la actualidad Caracas está más polarizada: Libertador y el resto de los municipios. Estamos divididos en República del Este y República del Oeste.
- Bajo este panorama, ¿Cómo se puede planificar y hacer ciudad?
- Hay que hacer un solo plan y, aunque no se unan los del Oeste, se tienen que sumar todas las alcaldías del Este. Hay algo que ha funcionado bien que es la presión y el contraste de lo bueno. Libertador muchas veces acudió al Instituto de Urbanismo pidiendo que le hiciéramos planes que se vieran de tanta calidad como los de Chacao. Ese es el camino que hay que tomar. Venderle lo mejor de nuestra ciudad de manera que se sumen obligatoriamente, movidos por el reclamo de los ciudadanos.
Tenemos que asumir que somos una ciudad dividida y dar lo mejor de nosotros para al menos lograr unificar una parte de la ciudad y presionar para que los otros se unan.
- Comente un proyecto reciente que refleje falta de planificación
- El Metrocable es una obra importante pero incompleta. Ese proyecto debería estar acompañado de unos servicios que sean de interés para toda la ciudad y así promover que otras personas, que no sean los vecinos, vayan a San Agustín. Poner arriba un parque, una biblioteca, un teatro, un auditorio para conciertos, así se hace el foco de ciudad. Hay que invertir en las aceras, en la iluminación, en el mobiliario. Eso no se ha hecho.
- ¿Qué factores han contribuido a aumentar la anarquía en la ciudad?
- Los cambios de uso, que incluye invasiones y expropiaciones. Edificios de oficinas que se convierten en viviendas improvisadas, invasiones en zonas de riesgo o áreas protegidas. El Parque Miranda en la avenida Rómulo Gallegos está siendo ocupado por una industria tóxica del cemento, el Parque La Carlota está por un parque industrial, y el Parque del Este está invadido por el Leander, con lo que se pretende ideologizar un espacio que está concebido para el ocio que es un derecho que tienen todos los ciudadanos.
-¿Cómo han sufrido las zonas verdes por el crecimiento desordenado de la ciudad?
-Cuando Caracas contaba con la OMPU la ciudad tenía unos bolsones verdes alrededor para proteger toda la zona desarrollada, esos bolsones se han ido perdiendo. La Ciudad de Los Indios, por ejemplo, está atropellando una zona protectora, pues está en pleno parque El Ávila. Sitios como Mariches también han ocupado áreas de parque. La ciudad no tiene que expandirse hasta el infinito, hay que pensar en el sistema compacto y no en el disperso. Los proyectos habitacionales en la periferia son muy costosos para el Estado y para los ciudadanos. Hay que integrar las zonas populares a la ciudad y no llevarlas a los extremos. En Caracas los dos extremos se están copando, tanto Petare como Catia. Es necesario rescatar otros terrenos.
- ¿Qué zonas en la ciudad podrían densificarse más?
- El Oeste todavía es una mina. Lo que se está haciendo en Santa Rosa es muy tímido. Son estructuras de 6 y 8 pisos cuando podrían ser edificios de 15 pisos, con uso mixto: que combine estacionamientos, comercios y viviendas. Esto le daría mucha más vida a ese lugar, que es una isla que se apaga y es peligrosísima. También se podría densificar la zona de la avenida Panteón en los alrededores del Cuartel San Carlos, Caño Amarillo, Plaza Venezuela, en la avenida O'Higgins, un sector que se llama La Guayanita, cerca de Vista Alegre, sería ideal para edificios con 10 pisos, también con uso mixto.
- ¿Qué se necesita para integrar los barrios al entorno urbano?
El mejoramiento de la infraestructura urbana; organizar los servicios de agua, luz, aseo; ordenar el espacio público, que el barrio tenga calles, aceras, parques, plazas. Abrir brechas y redes de manera de conectar el barrio a la ciudad. Desde hace unos años el otro problema son las urbanizaciones de clase media que se están cerrando a hacer ciudad. En muchas, la única comunicación es un portón y un muro, eso es tan malo y marginal como la ciudad pobre.
Delia Meneses
http://www.eluniversal.com/2010/07/25/ccs_esp_tenemos-que-asumir_23A4238971.shtml
Fecha. 25-07-2010
Fuente: El Universal