
El 2009 terminó mal para los promotores inmobiliarios, tanto, que comenzó el tercer mes de 2010 y no hay una reacción. La actividad sigue adormecida.
Con la intervención de más de una docena de bancos y entidades financieras, a los constructores y promotores les removieron los pilares. En esas instituciones había créditos aprobados para levantar edificios residenciales, se tramitaban protocolizaciones para entregar apartamentos casi listos, se esperaban aprobaciones para cancelar servicios de tasación y valuación. Todo se detuvo.
Ya el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Carabobo, Arturo Facchin, había advertido una situación difícil en diciembre del año pasado, producto de esas intervenciones. Entre 8 y 10 obras quedaron paralizadas al tener financiamiento a corto plazo de alguno de los bancos involucrados en la crisis.
La tormenta de finales de 2009 pasó, pero la tranquilidad que se quedó no es precisamente la ideal y proyecta una caída de entre 8 a 10% adicional a la de los dos años anteriores, alrededor de 7%. El sector no ha respondido como era esperado y sus observadores están notando una desaceleración aún mayor de la prevista.
Facchin, quien es investigador de mercados inmobiliarios, dijo que en la Cámara están preocupados, porque no ven reacción. Esto ocurre en medio de la celebración de los 25 años del gremio.
Y como un boxeador que no se ha recuperado de un golpe que lo lanzó al piso, los promotores inmobiliarios recibieron otro “impacto” apenas arrancaba el 2010: la devaluación, que Facchin calificó de necesaria, pero “muy dura”.
El paso del dólar de 2,15 bolívares a 4,30 dejó el poder adquisitivo de los venezolanos en 38%, que sólo se recuperó siete puntos porcentuales con el ajuste del salario mínimo de 967,50 bolívares a 1.064,25.
Quien construye, tendrá que pagar más a la hora de comprar o reparar maquinarias; y quien compra tiene menos dinero en el bolsillo.
A la crisis del poder adquisitivo se suma la timidez que se muestra en el otorgamiento de créditos a los futuros compradores. En los bancos, le afirman a quien pretende iniciar los trámites para activar su política habitacional, que el proceso está lento, y se tardará muchísimo.
Facchin no tiene información oficial de que esto esté ocurriendo, pero sí sabe que ha caído el volumen de solicitudes de préstamos. “Los recursos no están alcanzando para todos”, dijo. De hecho, en octubre de 2009, ya los bancos habían entregado el 10% de su cartera que corresponde a financiamiento para construcción y compra de inmuebles.
El presidente de la Cámara Inmobiliaria aseveró que las instituciones bancarias esperan directrices del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda, que no ha aclarado las reglas del juego para este año, después de la devaluación.
Los promotores están en expectativa y no han arrancado las obras proyectadas, por la prohibición de ajustar las tarifas por INPC, que hace que los precios se proyecten a dos años, mientras se espera la segunda y definitiva discusión de la Ley de Preventa de Inmuebles, en la Asamblea Nacional, y el déficit habitacional se mantiene en dos millones de viviendas.
http://www.el-carabobeno.com/p_pag_not.aspx?art=a090310b07&id=t090310-b07
Fecha: 09-03-2010
Fuente: El Carabobeño