
Milagros Morales ve una transacción inmobiliaria en cualquier persona: "Todos quienes nos rodean, con los que podemos conversar en un ascensor, familiares, amigos, conocidos, probablemente buscan comprar vivienda, un local, o realizar una inversión, y nosotros estamos allí para ayudarlos a encontrar lo que están buscando". Pese a lo aparentemente invasivo de la conducta, a ella, joven corredora inmobiliaria, eso le ha dado buenos resultados al punto de hacerse merecedora, por dos años consecutivos, del primer lugar en ventas en la franquicia Coldwell Banker, en la que se desempeña desde 2006.
Sin embargo no cree en una receta mágica o secreta para obtener este tipo de reconocimientos, que ensalzan la labor del corredor como alguien que busca ayudar al cliente a satisfacer su necesidad. Dice que éste debe ser el compromiso de cualquier persona que quiera dedicarse al mercado inmobiliario.
"Contribuir a que todo aquél que desee comprar una vivienda tenga la mejor asesoría posible y pueda alcanzar su meta", es el objetivo fundamental de esta corredora, quien refiere, además de valores obvios como la honestidad, algunas prácticas que a su juicio deben evitarse para lograr una clientela fiel, entre las que destaca la necesidad de tomar en cuenta la opinión del cliente.
"Una falta común es tratar de imponerles algo que no les gusta, no quieren o no necesitan", agrega. De igual manera enfatiza sobre la importancia de dar atención personalizada a los clientes. "Hay que evitar la tendencia a hacer grupos de personas para mostrarles una propiedad. El corredor inmobiliario debe tener el tiempo necesario para tratar a cada uno con exclusividad", advierte.
Tiempo y relaciones
Hay otro factor al que se refiere Milagros Morales cuando toca el tema de la fidelidad de los clientes: el tiempo de carrera. Coincide con otros colegas en que la profesión de corredor inmobiliario es un oficio que da frutos a largo plazo. "Desde mis comienzos los clientes confían en mí, se mantienen conmigo y comienzan a referirme a sus amigos y familiares", asegura. Cierta cantidad de transacciones a lo largo de su breve carrera, también ha hecho que ella descubra la importancia de que los corredores inmobiliarios se relacionen entre sí, sobre todo quienes que comparten las "puntas" de una transacción, es decir la compra y la venta. "Cuando se comparten puntas en una transacción, la buena relación entre corredores ayuda al cliente a sentirse bien asesorado y eso facilita el cierre de la negociación", opina e insiste en ver a los clientes como el factor más importante de la transacción.
Pertenecer a una franquicia es un elemento que adicionalmente recomienda Milagros Morales a los corredores, pues a su juicio hace que el cliente los vea con mayor confianza, aparte de los beneficios que eso genera al profesional.
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Fecha: 12-02-2010
Fuente: Ultimas Noticias/Vivienda en Red